Perderse por uno de los pueblos más bonitos de la isla de Mallorca: Valldemossa, en pleno valle de la Sierra de Tramuntana

CÓMO IR HASTA EL PUEBLO

La familia de mi amiga quería que conociera uno de los pueblos más bonitos de la isla: Valldemosa, en pleno valle de la Sierra de Tramuntana. Así que con algo de abrigo y paraguas, nos fuimos hasta allí en coche a desayunar y a pasar la mañana uno de los días que estuve por la isla.

Desde la ciudad de Palma hasta Valldemossa son unos 30 min en coche. Y, la primera parada antes de ver este pueblecito, es desayunar un manjar de dulces en Can Molinas, en la calle Blanquema. Pastelería dónde encontrarás todas las exquisiteces dulces y saladas de la isla. Si vais varios, como nosotros, coged varios dulces para probar la variedad que tienen porque te entrarán ganas de probar todos, y veréis que aparte de la ensaimada hay otros dulces como la coca de patata o unos rubiols rellenos de mermelada o chocolate, están súper ricos también.

Valldemosa es un lugar donde perderse por sus calles empedradas es el mejor plan. Un pueblo rodeado de las montañas de la Tramuntana.

Un pueblo que atrajo a muchos artistas y pintores, como Chopin, Rubén Dario, etc. Recorrer el centro histórico no lleva más de dos horas, yendo con tranquilidad, descubriendo los bonitos portales repletos de plantas, plazas muy coquetas sacadas de un cuento, o el mirador de Miranda des Lledoners.

DESCUBRIENDO SU CASCO HISTÓRICO – ARTÍSTICO

Pasea hasta adentrarte en los bonitos jardines para ver el campanario de La Cartuja, el monumento más emblemático de la localidad. Antiguo monasterio habitado por los padres cartujos entre 1399 y 1835. Además de conservar su legado histórico, también se conservan recuerdos de dos ilustres visitantes como Frédéric Chopin y George Sand, como pueden ser partituras, escritos y correspondencia relacionada con la isla. Y, sin olvidarnos del auténtico piano Pleyel que Chopin tocó durante su estancia en La Cartuja de Valldemossa. También se conservan los originales de las primeras ediciones de sus obras compuestas en Mallorca.

En la visita a la Real Cartuja, también se puede conocer la Casa natal de Santa Catalina Thomas, conocida como “La Beateta”, situada cerca de la Iglesia Sant Bartomeu. O el Palacio del Rey Sancho, con una torre de defensa y un claustro. Esta antigua residencia real acogía a escritores como Jovellanos, Rubén Dario, Unamuno o Azorín.

Sin perdernos la botica con una colección de frascos de vidrios mallorquines y cerámica catalana que pertenecen al siglo XVIII, todos ellos etiquetados con los nombres de medicinas que aún contienen; medicinas elaboradas por los cartujos con plantas medicinales de sus huertos.
Y, si tenéis más tiempo, dos museos que puedes visitar son el Museo de Arte Contemporáneo, con obras de Miró, Picasso…, y el Museo Municipal.

Paseos por sus calles empedradas y descubre las casas tradicionales del pueblo…

Terminado el paseo mañanero por este pintoresco pueblo, y antes de regresar a Palma, hicimos una parada en los preciosos Acantilados Deia, a 10 min en coche desde Valldemossa.

Y hasta aquí mi “guía” de esta excursión para pasar el día por un bonito pueblo de la isla de Mallorca: Valldemossa.

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¡Gracias a Irene y su familia por acompañarme en este viaje!